VILLAHERMOSA, tab., 26 de agosto de 2010.- El gobernador Andrés Granier Melo se reunirá este viernes en la Ciudad de México con el director general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Alfredo Elías Ayub, ante quien sostendrá la postura de Tabasco de no permitir que se incremente en 150 metros cúbicos por segundo más la extracción de la presa Peñitas, porque lo que está en juego, advirtió, es la seguridad de la planicie tabasqueña.
“Las decisiones de Tabasco se toman en Tabasco, no en el Centro ni en otra parte de la República”, sentenció el mandatario, quien alertó los riesgos que una medida de ese tipo provocaría para la población, sobre todo tomando en cuenta que dicho embalse ya extrae actualmente mil 348 metros cúbicos por segundo, así como el impacto que esta avenida ha tenido en afluentes del sistema Mezcalapa-Samaria-Carrizal.
“Estamos en una situación complicada pero hemos salido adelante. La fortaleza del pueblo nos permite estar de pie y mientras yo gobierne trabajaré para garantizar la seguridad de los tabasqueños”, aseveró.
En entrevista concedida al programa TVT Noticias, el titular del Ejecutivo observó que en estos momentos los ríos de Tabasco ya no tienen capacidad para soportar más aguas de las que ya soportan con las lluvias atípicas presentadas en este mes de agosto.
El mandatario pidió a los tabasqueños estar atentos a los llamados y mensajes del Sistema Estatal de Protección Civil, y olvidar las diferencias para hacer un frente común y ayudar, unidos, a quien en verdad lo necesita. “Tabasco está harto de buscar culpables, no vengo a culpar a nadie”, refrendó.
Asimismo, al pedir a los tabasqueños no hacer caso a la rumorología, afirmó que de acuerdo con reportes de CFE la estructura de la presa Angostura se encuentra en perfectas condiciones.
En este sentido, mencionó que información proporcionada por la Comisión Nacional del Agua indica que los embalses del Sistema Hidroeléctrico Grijalva aún mantienen suficiente capacidad de almacenamiento, por lo que presentan un margen considerable para retener la extracción, situación, dijo, que permitirá que el río Carrizal desaloje sus aguas hacia el Golfo de México y no afecte a la población asentada en sus márgenes.
“No dejarse llevar por los rumores, porque el rumor afecta más que las lluvias. El rumor puede destruir a todo un pueblo”, reconoció, al asegurar que jamás mentirá al pueblo, porque la seguridad de todos está ante todo. “Hay que estar alertas, pero sin infundir pánico”, puntualizó.