VILLAHERMOSA, Tab., 9 de agosto de 2010.- El “respiro” por baja en lluvias debe servir a Conagua para cerrar ventanas, expuso el gobernador Andrés Granier Melo al advertir que se mantendrá vigilante de los trabajos que la dependencia federal efectúa para garantizar la seguridad de miles de familias tabasqueñas.
Dejó claro que la alerta persistirá en tanto la Comisión Nacional del Agua no concluya la obra definitiva de protección en la ventana de riesgo ubicada en la colonia Casa Blanca
En este polígono, aseveró, el tiempo está agotado y no podemos seguir especulando con la integridad de 700 mil personas por la necedad de unos cuantos.
Un respiro serán los diez días en que, de acuerdo con el pronóstico meteorológico, disminuirá el potencial de lluvias en el estado, subrayó el gobernador Andrés Granier Melo, quien pese a ello, anticipó que se mantendrá atento pues la alerta persistirá en tanto Conagua no concluya la obra definitiva de protección en la ventana de Casa Blanca.
Comentó que las autoridades de Protección Civil continúan dando especial seguimiento al comportamiento del río Grijalva, cuyo nivel presentó ligeros descensos durante el fin de semana. Esto es un alivio momentáneo que deberá servir a Conagua para acelerar los trabajos que realiza para garantizar la seguridad de las familias tabasqueñas, sentenció en entrevista.
Dio a conocer que estas acciones comprenden la instalación de muros provisionales de costalería en las ventanas que quedaron abiertas sobre los malecones de Centro y Gaviotas, concretamente en salidas de los cárcamos al Grijalva, donde se requieren trabajos especializados que no se pueden realizar con el nivel actual del río, explicó.
Al considerar que aún existe tiempo para la colocación de casi dos kilómetros de bordos temporales –contra los 60 kilómetros que se instalaron en el pasado, durante la fase de emergencia–, aseveró que este tipo de estructura de ninguna forma cumple con las expectativas de seguridad que demandan los tabasqueños, de ahí que se mantendrá vigilante al buen desarrollo de estos trabajos.
Nuevamente se declaró insatisfecho por el avance que registran las obras de protección que lleva a cabo la Conagua, e insistió en que “todavía hacen falta muchas acciones para dar certidumbre total a la población y lograr el desvío aguas arriba del Grijalva con estructuras que garanticen la integridad de las familias tabasqueñas”.
Con respecto a la situación que presentan las zonas de los Aztlanes e Ixtacomitán, el jefe del Ejecutivo recordó que esos asentamientos están ubicados en áreas de regulación natural, por lo que las familias deben estar conscientes de lo que tradicionalmente ocurre en época de lluvias. Indicó que lo que corresponde a las autoridades estatales y municipales es continuar apoyándolas en estos momentos de emergencia.
En torno a la colonia Casa Blanca, expresó que el tiempo se ha agotado para esta zona, de ahí que se tenga que resolver cuanto antes el pago de indemnizaciones conforme a los avalúos ya estipulados, en virtud de que “no se puede especular con la seguridad de más de 700 mil tabasqueños por sólo seis personas que se oponen a la reubicación”.