VILLAHERMOSA, Tab., 5 de agosto de 2010.- Existe el dilema de disminuir la extracción de la presa Peñitas, pues la corriente del Carrizal presiona y eleva el nivel del río Grijalva, frente a Villahermosa, que se ubica por arriba de su escala crítica, pero a la vez se necesita desfogar rápido a las presas para que sus embalses cuenten con capacidad para la época de fuertes lluvias que se avecinan en septiembre y octubre.
Así lo señaló el gobernador Andrés Granier Melo al mencionar que este viernes sesionará en Tuxtla Gutiérrez el organismo que regula la operación de las presas, conformado por las comisiones Nacional del Agua (Conagua) y Federal de Electricidad (CFE), y en el que participan los gobiernos de Chiapas y Tabasco, para analizar la situación en las presas y decidir el volumen de turbinación.
“Mañana será la reunión de cuenca. Va el ingeniero Héctor López a
representar a Tabasco. Ahí se va a hablar si se aumenta la turbinación o si la disminuimos para bajarle un poquito al río Carrizal, porque el río Carrizal está presionando al Grijalva que está subiendo, hoy amaneció arriba de su nivel crítico y eso nos está poniendo en una situación delicada puesto que todavía tenemos varias ventanas en Villahermosa”, señaló.
Por la presa de Peñitas actualmente se desalojan 1,100 metros cúbicos por segundo de agua hacia los ríos Samaria y Carrizal, cauces que casi están al tope con ese caudal que transportan.
Granier Melo subrayó que aún existe capacidad en los ríos tabasqueños para recibir todavía un poco más de agua de las presas. “Si no se desaloja ahorita no vamos a tener capacidad en octubre de poder desalojar esta agua que está acumulada en Chicoasén y Angostura”.
Los niveles de los principales ríos y sistemas lagunares de Tabasco permanecen altos por los efectos de las lluvias, y en particular el Samaria y el Carrizal, que reciben avenidas del sistema de presas del Alto Grijalva, están presionando al río Grijalva, ocasionando un incremento en sus niveles frente a Villahermosa.
El gobernador Andrés Granier Melo llamó a las familias tabasqueñas a permanecer alertas y a estar atentas a las indicaciones de las autoridades a través del Sistema Estatal de Protección Civil para estar preparadas ante una posible contingencia.
El mandatario estatal precisó que aunque no se trata de alarmar, pues hasta el momento hay capacidad de regulación en todos los ríos, sí es conveniente que no haya exceso de confianza.
Durante una gira de trabajo realizada este jueves por Comalcalco, Granier Melo explicó que debido a que las presas que conforman el Sistema Hidrológico del Alto Grijalva se encuentran hasta el tope, la de Peñitas está turbinando mil cien metros cúbicos por segundo, de ahí que los ríos Carrizal y Samaria se encuentren a su límite.
“Pero las presas tienen que sacar esa agua para que cuando lleguen las fuertes lluvias de septiembre y octubre tengan el suficiente espacio para recibirlas”, puntualizó.
El gobernador pidió a las familias tabasqueñas no hacer caso de rumores ni especulaciones, y atender únicamente a la información que se dé a conocer de manera oficial.
Aseguró que su voz seguirá siendo fuerte para exigir que las obras y
acciones del Plan Hídrico Integral de Tabasco se realicen en tiempo y en
forma, porque fue un compromiso del Presidente Felipe Calderón Hinojosa con los tabasqueños para que no se repitan las inundaciones de los últimos tres años.
Señaló que en el caso de las ventanas que aún faltan por cerrar en la zona de Casa Blanca, es probable que este fin de semana se concluyan los acuerdos con los residentes que aún faltan por retirarse, para poder demoler totalmente los inmuebles faltantes a más tardar el próximo domingo o lunes.
COSTALERAS EMPEZARÁN EN IXTACOMITÁN
En el marco de la gira por Comalcalco, el secretario de Obras Públicas, Héctor López Peralta, informó que será el fin de semana cuando inicie la colocación de costalería, principalmente en la zona de Ixtacomitán y aquellas ventanas que no se han podido cerrar.
Al respecto, el gobernador Andrés Granier aclaró que en la zona de Casa Blanca aún no se comenzará a colocar la muralla de costales, pues es muy probable que haya tiempo de concluir del muro que protegerá a las 20 mil familias que habitan la zona Centro de la ciudad.
“Los costales los tiene dispuesto la Conagua pero lógicamente primero queremos desalojar a la gente de Casa Blanca porque todavía hay tiempo de hacer la protección antes de octubre”, explicó.