VILLAHERMOSA, Tab., 26 de julio de 2010.- Derivado de las investigaciones hechas en el caso de delito de extorsión, del que era víctima el notario público Javier Díaz Hernández, la Procuraduría General de Justicia (PGJ), detuvo y consignó a Juan José Jiménez Zurita, quien resultó ser chofer del agraviado, ante el Juzgado Cuarto Penal.
Los hechos se encuentran establecidos en la averiguación previa FECS-206/2010, de donde se desprendió la orden de aprehensión en contra del inculpado, quien le trabajaba al ex presidente de la Junta de Coordinación Política del H. Congreso del Estado de Tabasco.
Cabe asentar, que en su declaración, Jiménez Zurita manifestó que trabajaba para el agraviado desde el año 2007, motivo por el cual decidió extorsionarlo, y para llevar a cabo su propósito compró dos cartulinas y plumones negros, posteriormente redactó dos textos, uno en cada cartulina.
La procuraduría informó que el empleado declaró que dejó una cartulina sobre el parabrisas de una camioneta estacionada en la casa del licenciado Javier Díaz y después se retiró del lugar.
Ese mismo día regresó a casa de su patrón, diciéndole que sobre el parabrisas del vehículo que él tenía asignado, le habían dejado una cartulina, y acto seguido se la entregó al licenciado Javier Díaz.
Juan José abundó que al día siguiente se presentó a trabajar a la Notaria, y después de algunas horas recibió una llamada telefónica de otro de los empleados, el cual le dio instrucciones de entregar la cantidad de 60 mil pesos en efectivo, dinero que al parecer, llevaría a la vía corta del municipio de Cunduacán.
El empleado del notario, reconoció que al tener el dinero en sus manos se dedicó a pagar sus deudas, y horas después regresó a la notaria para informar que todo había salido bien, que había entregado el dinero.
No satisfecho con esa ilícita acción, señaló que planeó extorsionar nuevamente a su jefe, razón por la que decidió comprar un chip de teléfono celular con lada del municipio de Huimanguillo, Tabasco.
Indicó que el 20 de julio del presente año pasó a la notaria y dejó en la puerta una cartulina donde le pedía al agraviado dinero una vez más, y después le envió mensajes telefónicos, sin embargo, su patrón no contestó ninguno.
Posteriormente, de igual forma le dieron instrucciones para hacer una segunda entrega de dinero, quedándose con el efectivo y después de algunas horas que dejó pasar, informó a su patrón que la entrega había resultado satisfactoria.
Cabe señalar, que la PGJ ejercitó acción penal en contra de Juan José Jiménez Zurita, quedando a disposición del Juzgado Penal correspondiente, donde se determinará su situación jurídica con estricto apego a la ley.
AMENAZABA A SU FAMILIA
De igual manera, la procuraduría informó que fueron detenidos y consignados Nicandro Arias Olán, alías “Nico” y Ernesto Alonso Pérez Vertiz, por el delito de tentativa de extorsión. Estos sujetos quedaron a disposición del Juzgado Cuarto Penal.
La Procuraduría inició la averiguación previa FECS-201/2010 ante la denuncia presentada por Felipe Ramírez Aguilar, quien resulta ser suegro de Ernesto Alonso Pérez Vertiz, a quien trataron de despojarle la cantidad de 1 millón de pesos, extorsionándolo mediante mensajes y llamadas telefónicas.
En su declaración, Nicandro Arias manifestó que fue su cómplice quien lo invitó a participar en este ilícito, y al cual accedió, abundando que a quien primero le hicieron llamadas y enviaron mensajes fue al señor Felipe Ramírez, pero al no obtener respuesta, decidieron llamarle a una de sus hijas y a un nieto del agraviado.
Fue la hija del ofendido quien contestó la llamada, diciéndoles que sólo tenía 200 mil pesos, por lo que ellos la presionaron, manifestándole que conforme pasara el tiempo aumentarían la cuota, acto seguido, acordaron la entrega del efectivo sobre la carretera federal Villahermosa - Cárdenas, a la altura de la ranchería Loma de Caballo.
Por su parte Ernesto Pérez corroboró la declaración de Nicandro Arias y aceptó su participación en este ilícito, agregando que con palabras altisonantes amenazaron a su víctima, diciéndole que hasta que no les entregaran la cantidad solicitada no los dejarían tranquilos. Asimismo, dijo que una vez obtenido el dinero, acordaron repartírselo en partes iguales.
A los inculpados les fueron asegurados cuatro teléfonos celulares, uno de la marca Nokia, otro Samsung y dos más Blackberry, objetos que, al igual que los detenidos, fueron puestos a disposición del Juzgado Cuarto Penal.