VILLAHERMOSA, Tab., 22 de julio de 2010.- El caudal desbordado del río Usumacinta, al subir su nivel por segundo día consecutivo por arriba de su escala crítica, amplió su radio de afectación sobre potreros, áreas de cultivo, caminos rurales, zonas bajas y viviendas ubicadas en las márgenes de ese cauce en los municipios del sur de Tabasco.
La corriente de ese cauce se ubicó la mañana del jueves en 0.72 metros (72 centímetros) por encima de sus escala crítica.
En las últimas 24 horas, la corriente del Usumacinta ascendió 0.56 metros - más de medio metro -, que se sumaron a los 16 centímetros en que estaba por arriba de su escala crítica, en la víspera cuando se desbordó por primera vez en esta temporada de lluvias.
Principalmente, el derrame de la corriente del Usumacinta, daña al municipio de Tenosique, pero conforme avanza el caudal afecta también las zonas bajas de los municipios de Emiliano Zapata, Balancán, Jonuta y Centla, informaron las autoridades la Comisión Nacional del Agua y de Protección Civil de Tabasco.
Mientras que el río La Sierra, ubicado 12 centímetros por debajo de su escala crítica, en diversos puntos afectaba viviendas, zonas bajas, áreas de cultivos y pastizales de los municipios de Teapa, Jalapa y Centro.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) pronosticó más “lluvias fuertes” para Tabasco, debido al Sistema de Baja Presión, bajo vigilancia ante un posible desarrollo ciclónico, localizado sobre el suroeste del Golfo de México y extiende una línea de vaguada que alcanza a Tabasco.
Esa situación, alertó, “mantendrá fuerte inestabilidad atmosférica sobre el sureste del país, generando la posibilidad de lluvias fuertes en Tabasco e Intensas en Chiapas”, pero que estas últimas escurren hacia la planicie tabasqueña.
La escala crítica de este caudaloso cauce proveniente de Guatemala, que pasa por Chiapas y atraviesa Tabasco hasta desembocar en el Golfo de México, es en los 19.21 metros, pero la mañana de este jueves se ubicaba en 19.93 metros, es decir 0.72 metros por arriba.
Un aspecto favorable del desbordamiento del Usumacinta, es que se registra apenas al iniciar la temporada de precipitaciones, cuando lagunas, arroyos y zonas bajas de regulación estaban en niveles bajos y apenas empezó a llenarlas con su corriente.
En octubre de 2008, este cauce internacional llegó a su máxima histórica, al alcanzar 21.57 metros, debido a que estaba en su apogeo la temporada de lluvias, así como lagunas y zonas de regulación llenas.
Roberto López Romero, director de Protección Civil de Tabasco declaró que un arroyo que desaloja aguas pluviales del interior de la cabecera municipal Tenosique, hacia el Usumacinta, pero que se taponó con la fuerte corriente del río, elevó su nivel en la colonia Pueblo Unido, donde seis viviendas sufren anegaciones.
En esa colonia, las siete familias afectadas se negaron a acudir al Refugio temporal establecido en Centro Social de la ciudad, pues prefirieron alojarse de manera provisional con familiares y amigos.
En Balancán existe un problema de asentamiento de terreno en la compuerta de Chacavita, y una filtración por parte de un alerón de esta compuerta que controla el flujo de un dren con el río.
López Romero explicó que junto con autoridades del Ayuntamiento municipal y la Junta Estatal de Caminos, refuerzan con costalería llena de arena para proteger la compuerta y evitar que ingrese la corriente del Usumacinta. Se procede a colocar cuatro mil costales rellenos con arena para reforzar la estructura y contener filtraciones.
También se realizan trabajos de protección con costalería en las zonas bajas de la carretera estatal que comunica a Balancán, para impedir la invasión de la corriente.
“Los centros de población no se han visto afectados, salvo algunos en donde las viviendas se ubican muy cerca del barrote, en los patios hay prácticamente agua, pero centros poblacionales importantes todavía no han sido afectados por el río Usumacinta”, expresó el director de Protección Civil de Tabasco.
La dependencia estatal dio a conocer que los escurrimientos de las fuertes precipitaciones provocaron el desbordamiento de los ríos de la Sierra y Teapa, los cuales se conjuntan, impactando principalmente al municipio de Jalapa, específicamente a los poblados Astapa y Jahuacapa, así como a las rancherías La Unión, Puyacatengo Norte y Sur, y Río Teapa, donde cerca de 50 casas presentaron anegaciones en sus inmediaciones.