Jacobo G. García/El Mundo España
(Tomado de www.elmundo.es )
MEXICO, DF., 16 de julio de 2010.-La pregunta aún no tiene respuesta. Las autoridades siguen sin salir de su asombro ante el cambio cualitativo que supondría contestarla con un ’sí’. Así que, oficialmente, la explosión del jueves contra la policía en Juárez, sigue sin atribuirse a un coche bomba, aunque todas las pistas apunten en la misma dirección.
Primero una llamada anónima a la policía de Ciudad Juárez advirtiendo de la aparición de un policía muerto en el interior de un vehículo, una patrulla que se acerca para comprobar la denuncia y por último un coche que hace explosión, activado con un teléfono móvil.
Resultado, cuatro muertos, tres policías y un rescatistas que atendían una emergencia en la misma zona. Por la noche, y en una pintada en una pared cercana, la banda de ’La Línea’, una ramificación del cártel de Juárez, se atribuyó el ataque. Un día después, este viernes, el Ejército confirmaba que en la explosión se produjo gracias a un teléfono móvil y que se utilizaron 10 kilos de un explosivo conocido como C-4.
Sin embargo, para el procurador general de la República, Arturo Chávez ”todavía no está confirmado si el ataque fue a través de un coche bomba o de granadas lanzadas contra el automóvil”. La explosión habría venido como represalia por la detención, horas antes, de Jesús Armando Acosta Guerrero El 35, líder de La Línea.
De modo que no son pocos los que han comenzado a hablar en México de la posibilidad de que los sicarios se hayan pasado al ’narcoterrorismo’. El principal partido de la oposición, el PRI (Partido Revolucionario Institucional), ya ha expresado su ”preocupación” al respecto y señalado que ”estos hechos hablan ya de una guerra de otra dimensión”, ha dicho su portavoz en el Senado, Carlos Jiménez Macías.
El antecedente
Guerra, terrorismo, coche bomba. En los últimos años los mexicanos han incorporado a su vocabulario palabras que parecían de otras latitudes. Fue el 15 de septiembre de 2008 cuando en este país se habló por primera vez de terrorismo. Justo cuando el presidente Felipe Calderón gritaba ¡VIVA México¡ durante la celebración de los actos de independencia, en la plaza central de Morelia varios explosivos estallaron de forma simultánea cuando la plaza estaba abarrotada. Murieron nueve personas que en ese momento disfrutaban de los fuegos artificiales y la banda de música.
Casi dos años después suman un nuevo término, ”coche bomba”, que luce en las portadas de diarios mexicanos. Supone una escalada tecnológica jamás vista antes, cuando el tamaño del calibre era más importante que la precisión de las operaciones. Y hace que algunos recuerden ya que así fue en Colombia y que México comienza a parecerse demasiado a aquel país en sus peores momentos. El ’narcoterrorismo’ parece que ha llegado para quedarse.
SALDO DE BOMBAZO
El balance final del ataque con explosivos que sufieron este jueves los policías federales en Ciudad Juárez ha dejado cuatro cadáveres: dos policías federales, uno municipal y un miembro de los equipos de rescate. Además de 12 agentes federales heridos y un reportero del Canal 5 local, que también sufrió lesiones.
Las autoridades han confirmado la muerte de los tres hombres después de relacionar el atentado con un coche bomba con la detención de Jesús Armando Acosta Guerrero ’El 35’, presunto líder operativo de La Línea, brazo armado del cártel de Juárez.
La Secretaría de Seguridad Pública considera a Acosta Guerrero el responsable de coordinar y operar secuestros y extorsiones, retenes y tráfico de droga en la zona centro de ciudad de Juárez. ”También es responsable de planear y ejecutar los asesinatos de integrantes de grupos rivales con los que disputa la plaza de Ciudad Juárez, principalmente la pandilla denominada Artistas Asesinos (AA), al servicio del cártel de Sinaloa”, ha informado la SSP federal.
”Participó en al menos 25 ejecuciones, siendo la última la de dos sujetos pertenecientes a Los Mexicles, brazo armado del cártel de Sinaloa”, ha precisado la SSP, que, además, acusa a ’El 35’ de encargarse de corromper a las policías de los tres niveles de gobierno para obtener protección e información privilegiada. ”Para ello aportaba una cuota semanal de 16.500 pesos (unos 1.300 dólares) por célula”.
”Como reacción a la captura de Acosta Guerrero, reportes de Inteligencia señalan que presuntos integrantes de la organización de La Línea llevaron a cabo un ataque contra elementos de la Policía Federal”.
La reacción fue lanzar un automóvil cargado de explosivos que impactó la tarde del jueves contra dos unidades de la Policía Federal. Aún se desconoce la cantidad y el tipo de explosivo empleado, pero se sabe que una llamada anónima llevó a los agentes hasta el lugar del atentado.
Les dijeron que había un policía muerto en el interior de un coche y al llegar a revisar el vehículo, aparcado en el cruce de las calles Bolivia y 16 de Septiembre, lo hicieron explotar.
Por la noche, La Línea se adjudicó el ataque mediante una ’narcopintada’ realizada a pocos kilómetros del lugar de la explosión.